Minina

Pr. Joaquin “Minina” Ardaya

LAS TARJETAS EN EL CAMPO DE JUEGO, SON SIMILARES A LAS TARJETAS EN LAS CANCHAS DE LA VIDA…AMARILLAS: LLAMADAS DE ATENCION, ROJA: EXPULSION…A VECES NO APRENDEMOS CON LA PRIMERA E INSISTIMOS EN EL ERROR Y AHI APARECE LA SEGUNDA…PERO…¿CUAL EL SENTIDO DE ESTO DE LAS TARJTEAS EN LOS ESTADIOS DE LA VIDA?…TE LA PASO EN LA SIGUIENTE JUGADA DEL DIA, CUYO TITULO ES: “ME SACAN LA AMARILLA PARA QUE NO REPITA LA MALA JUGADA”

TERRENO DE JUEGO: Sal 50:23 Quien me ofrece su gratitud, me honra; al que enmiende su conducta le mostraré mi salvación.
2Tim 3:16 Toda la Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para reprender, para corregir y para instruir en la justicia,…
ARMEMOS LA JUGADA: El cristianismo mal entendido y mal aplicado es el de la conducta, el del comportamiento, es decir; “mirar al cristiano por su conducta, por su comportamiento y creer que eso es lo que muestra quien es él y como es el”; mientras que lo que mira dios profundamente es el corazón. Grandísimas diferencias: corazón y conducta. el hombre mira habilidades y talentos, dios mira corazón dispuesto. el hombre mira testimonio, dios mira vida…
en el campo de juego de la vida, los más destacados son los habilidosos, los que se comportan bien, los que muestran una conducta de bien, esos, son los que están siendo observados por los demás para decir: “este es bueno”…mientras que los que destacan por su mala conducta, por sus errores, por sus contiendas, los que no actúan de acuerdo a los valores humanos (visibles) y morales de la comunidad, estos, son considerados los necesitados de corrección.
en ambos perfiles, de buena o mala conducta; se necesita un termómetro (medidor) ajeno a la tabla de valoración humana, es decir; una valoración que tenga sabiduría y sea completa, integra y llena de amor…esa tabla de valoración la encontramos en el libro sagrado, las santas escrituras, el antiguo y nuevo pacto, las buenas nuevas, es decir; la biblia.
volviendo al punto de la conducta, cuando miramos eso, esto, muchas veces; mal entendido, nos quiere engañosamente eximir de la corrección, es decir; se es un buen cristiano porque se comporta bien ante los demás, se es un buen cristiano porque su participación en el juego de la vida, no muestra faltas y errores cometidos…fallido quizás el ejemplo, pero valido para analizar como el ser humano mira lo externo y dios chequea directamente lo interno…y es precisamente ahí donde el quiere trabajarnos, en lo interno, en lo que no ve el público, en el que no puede apreciar ojo humano desde las tribunas de la vida.
en ambos escenarios de nuestra cancha de vida, sea en casa, trabajo, amigos, etc.; dios, sin imponerse a nosotros, sino convenciendo en amor a cada uno, empieza a trabajar nuestra participación en el juego de nuestra vida.
para trabajar nuestra vida deberá corregir errores y horrores conductuales…y lo hace a través de su palabra, de su verdad aplicada en nuestro ejercicio de fe. la conducta, buena o mala; es simplemente el resultado de nuestra obediencia o no a su palabra… ¿te corrige dios en su palabra? ¿Te estas dejando corregir? ¿Buscas su palabra para que haga eso o solo la buscas para que te consuele? ¿Para qué te anime? ¿Para qué te haga sentir bien? ¿Te estas dejando exhortar con la verdad de la palabra dada por dios?…cuida tu corazón, ¡déjate corregir!

 

MARCA EL GOL: “Dios y Señor mío…me cuesta y no me gusta que me corrijan…y a veces me siento mal cuando alguien lo hace, sea el escenario o cancha de mi vida que sea. Si es en casa, me molesta y me rebela; si es en trabajo me incomoda y avergüenza; si es con los amigos, me enoja y pone iracundo, por todo eso mi DIOS y mi Señor; hoy te presento mi vida y pido que en el nombre de Jesús, la lleves a corrección de errores de hoy y corrección de pasado…que mi cristianismo sea sopesado en tu balanza que es peso justo y verdadero y no en la mentirosa balanza de los hombres, quienes a veces me descalifican por conducta o a veces me hacen creer que estoy superbién cuando mi corazón los engaña y a mí también.
Me someto a Tu Palabra y Tu Autoridad Señor y Dios mío, para que produzca en mi vida durante este tiempo, BLANDURA de corazón para serte sincero; sensibilidad espiritual para no dejarme engañar por conductas ajenas y caer en el engaño de creer que porque se portan bien son buenos, cuando no conozco corazones Señor. Dame de tu discernimiento para reconocerme errado y necesitado de corrección para no abandonarme en la comodidad de la rutina religiosa de mostrarme sin ser. Gracias porque sé que me escuchás y querés lo mejor para mí y para los míos. Te alabo por ser Bueno y Grande y te adoro por ser Dios a pesar de mí y mis errores, y seguir siendo DIOS…bendito seas en el nombre de Jesús, amén”